El verdadero problema del estudio en ajedrez

Hoy en día, gracias a Internet, cualquiera –si busca lo suficiente– ´puede hallar muchos libros de ajedrez en formato PDF, o videos ilustrativos para aprender a jugar una apertura o defensa determinada. Hay desde luego colecciones de videos para quien se interese en mejorar su técnica finalista o desarrollar la intuición en ajedrez. Gracias a Internet hay información a granel y es cierto, hay que ser ahora más selectivo, pero no nos podemos quejar que no tenemos de dónde sacar información o que nos es muy costosa.

Y a la par de todos estos contenidos, hay tiendas virtuales de materiales de ajedrez. Una empresa, que sospecho es de rusos, sacan un día sí y otro también, conjuntos de discos compactos hechos por algún gran maestro, quien enseña los detalles de los temas que en particular le interesa mostrar. Y estos cursos oscilan entre 20 y 50 dólares, aproximadamente. Si los que los compran los estudiaran adecuadamente, podrían mejorar su juego sin duda, pero ¿es así?

Yo empiezo a sospechar que para estudiar ajedrez no se necesitan todos estos discos compactos, o videos interactivos, o toda esta enrome cantidad de libros en PDF. Lo que se necesita es sacar provecho de que tenemos toda esta información y para ello tenemos que hacernos un plan.

Vamos a suponer que quiero estudiar la variante del peón envenenado en la Defensa Siciliana, variante Najdorf.  El primer paso será buscar los materiales accesibles en la red. Hay un buen número de libros que analizan las variantes más complicadas, los cuales cabe decir, son susceptibles de quedarse caducos por los avances en la teoría de aperturas y los análisis cada vez más certeros de los motores de ajedrez (engines). Igualmente no estaría mal hacerse de los videos de Kasparov, en donde trata precisamente de esta variante, así como de otros jugadores que han puesto en YouTube también sus propios análisis. Es importante hacerse de algún programa de ajedrez fuerte, como Stockfish, que además es gratuito. Hay que tener, evidentemente, una colección de partidas en donde se haya jugado la variante que se desea estudiar.

Una vez teniendo todo esto, el siguiente paso es sentarse a estudiar. Para el caso de las aperturas, empiece a ver las partidas en términos históricos, desde las primeras en donde apareció la variante del peón envenenado. Esto le va a dar perspectiva además de mostrarle cómo los primeros jugadores que enfrentaron esta línea, la jugaron. Esto es mucho mejor que ver las partidas últimas, porque el ajedrez moderno es mucho más complicado de entender porque ahora se profundiza mucho en cálculo de variantes.

Haga notas de lo que considere apropiado. Fíjese en las variantes que más le agradan y analice y trabaje mucho sobre los sacrificios en la Defensa Siciliana, que siempre son emocionantes y muy complejos, pero que eventualmente nos pueden ayudar a comprender esta interesante defensa. Juegue contra el engine un par de partidas a tiempos de 1 hora por jugador, de manera que desde cierta posición de apertura, usted empiece a jugar y ver cómo el amigo cibernético contesta a nuestras jugadas.

Pero en todas estas recomendaciones me he olvidado de la más importante, y en donde probablemente reside la mayor dificultad para jugar mejor: la disciplina. Este trabajo tiene que hacerlo diario, cotidianamente. Dése un tiempo: 1 hora por día, 2 quizás, aunque entiendo que hay que ganarse la vida y en ocasiones no es fácil tener tiempo libre. Pero esto es fundamental. La gente piensa que los jugadores fuertes nacen pero no es así. Han trabajado muchas horas en el tablero para que cuando salgan a jugar un torneo, estén muy bien preparados. Y entonces ganan partidas y nosotros los mortales nos volvemos a preguntar lo de siempre: ¿Por qué ellos juegan bien y yo mal?

1 comentario en “El verdadero problema del estudio en ajedrez

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *