François André Philidor: música y ajedrez

La siguiente pieza es una muestra de la obra musical de Philidor: La ópera Sancho Pança (1762) interpretada por la Opera LaFayette.

FRANÇOIS ANDRÉ DANICAN (7 de septiembre de 1726 – agosto de 1794) creció en el seno de una familia de músicos de la corte francesa y aprendió a tocar algunos instrumentos desde muy pequeño. A los once años se estrenó uno de sus motetes en la capilla real de Versalles, iniciando una indiscutible popularidad en la composición de óperas bufas, que terminaría 50 años después.

Uno de sus familiares se distinguió tanto con el oboe en la orquesta de Versalles que el rey Luis XIII lo llamó Philidor, en recuerdo del músico italiano Filidori, quien había dirigido la orquesta años antes.

Así, François André Danican tomó ese segundo apellido, con el que fue registrado por enciclopedias y diccionarios de la música… y el ajedrez.

Philidor fue, pues, el mejor músico jugador de ajedrez y el mejor ajedrecista que se dedicó a la música.

El campeón francés de la época, Kermur de Légal, se encargó de su preparación ajedrecística, y a la edad de 24 años era considerado el jugador más fuerte de Europa. Tres años antes había vencido 8-1 al maestro sirio Philip Stamma, en Londres, y en 1749 había publicado un libro precursor: Analyse du jeu des echecs. “Los peones son el alma del ajedrez”, decía el mensaje central del texto, un precepto caro a Nimzowitch casi 200 años después.

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Portada del libro de Philidor “Analyse du jeu des echecs”

“No soy un ajedrecista profesional —dijo Philidor—, sólo completo mis ingresos como músico jugando al ajedrez.”

Era tanta su capacidad para el ajedrez que difícilmente alguien podía enfrentársele en igualdad, por lo que el músico tenía que jugar a ciegas. Su amigo, el enciclopedista Diderot le advirtió de los peligros que implicaba esta modalidad de juego. Sus exhibiciones en el café parisino de La Régence se hicieron famosas; ahí derrotó al mismo Diderot y a Rousseau, a D’Alembert y al inefable Robespierre.

Viajaba cada año a Londres donde pasaba largas temporadas. En una de esas estancias estalló la revolución en Francia y se le prohibió el regreso al país. Los amigos del músico-ajedrecista no cejaron de tramitar el permiso para lograr su reingreso a Francia, pero por desgracia la noticia de su muerte, en agosto de 1794, iba en camino hacia París, cuando el régimen revolucionario, por fin, había decidido a otorgar el salvoconducto para su regreso.

Philidor creó una defensa que lleva su nombre: 1. e4 e5, 2.Cf3 d6, con la idea de no bloquear el avance de c5 y en caso de 3. d4 responder con 3…f5. Actualmente no se utiliza en los torneos magistrales pero Larsen intentó reciclarla con resultados no muy halagüeños. También a Philidor se debe una posición de mate que ha decidido un sinnúmero de partidas.

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