La clasificación de las aperturas

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Cuando uno comienza sus pininos en el mundo del ajedrez, encuentra que hay información, libros (y ahora sitios web y discos compactos), sobre defensas y aperturas, con nombres simpáticos: defensa siciliana, apertura española, defensa Grunfeld, apertura Catalana, Alekhine, Escandinava, Francesa, etcétera. Todas ellas son simplemente una manera de identificar una manera de abrir el juego con sus jugadas más características.

En 1966 la publicación Informador Ajedrecístico, con sede en Yugoslavia, decidió clasificar con un código cada una de las aperturas y defensas que pueden hallarse en el ajedrez. El sistema se creó usando cinco grandes grupos, identificados con las letras A, B, C, D y E. Cada letra tiene un número de variante, que va de 00 a 99. Puede verse aquí todas las clasificaciones de las aperturas hechas por los yugoslavos. Por ejemplo, B20 a B99 es la defensa siciliana, C68 a C69 es la variante del cambio en la Ruy López, etcétera.

Esta clasificación se incorporó a la publicación Informador Ajedrecístico, que originalmente publicaba un volumen cada seis meses, con las partidas más importantes del semestre anterior, comentadas por los propios jugadores. Se usaba un sistema de símbolos y códigos que permitía explicar los pormenores de las partidas sin necesidad de hacerlo en un lenguaje determinado. Por ende, cualquiera puede leer un informador, pues su simbología expresa los puntos fundamentales de una partida de ajedrez: las blancas están mejor, las negras tienen ligera ventaja, igualdad, apuro de tiempo, alfiles de diferente color, pareja de alfiles, con iniciativa, con ataque, con contrajuego, posición compleja, compensación por el material sacrificado, etcétera. Todos los símbolos pueden verse aquí.

Con este bagaje de clasificaciones del ajedrez, el estudioso podía entonces buscar en el informador las partidas correspondientes a B01 (defensa escandinava), por ejemplo, sin necesidad de perder tiempo buscando partida tras partida lo que le interesaba. Pero entonces llegaron los manejadores de partidas, bases de datos que contenían millones de encuentros. Originalmente salieron Chessbase, Chess Assistant y NicBase. Hoy en día hay un cuarto competidor, Chess Explorer, creado por el programador de Hiarcs, uno de los engines más fuertes para jugar al ajedrez.

informator

Por un tiempo hubo competencia entre Chessbase y NicBase. Por alguna razón el Chess Assistant no era muy usado por los ajedrecistas. A través de estos programas, los jugadores podían no sólo buscar por clasificación de aperturas, sino por nombre de jugador, por resultado, por año del torneo, entre muchas formas de las que se pueden buscar datos en un manejador de información moderno. Chessbase y Chess Assistant usaban la clasificación del Informador, asunto que tenía cierta lógica. Sin embargo, NicBase, un producto de la editorial New In Chess, usaba su propia clasificación, la cual usaba siglas más acordes con lo que se estaba clasificando. Así, podíamos tener SI para la defensa siciliana, PU para la defensa Pirc/Ufimsev, CK para la Caro Kann, SD para la Escandinava, etcétera. Las subvariantes se presentaban como SD 1.1, 1.2, 1.3, …,  2.1.7, etcétera.

Desafortunadamente NicBase dejó de venderse. Cuando llegaron las interfaces gráficas como Windows, Chess Assistant y Chessbase portaron sus programas a esta cuestión gráfica y NicBase se quedó en modo consola que a la postre, desapareció. En términos reales, cualquier manejador de partidas de ajedrez puede hacer la tarea, pero la interfaz gráfica hizo desaparecer un estupendo producto. Aún así es rescatable -en mi opinión- su propuesta de clasificación, que me parece más clara e inteligente y mi propuesta sería ¿por qué no incluir también la clasificación de NicBase en los manejadores que usan la clasificación del informador? No me parece una mala idea.

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