Solitaire Chess, de I.A. Horowitz

¿Cómo poder hacer, en buena medida, de una partida de estudio algo propio, algo tan personal como cuando jugamos un encuentro nosotros mismos y que ponemos todo el interés en dicho momento? Imaginemos que estudio un juego de alguien como, por ejemplo, el excampeón mundial Boris Spassky y quiero que esa experiencia ajena a mí entre dicho personaje y otro gran maestro pase a mi acervo de manera tal que se quede en mi memoria como si fuese una partida que yo hubiese jugado. ¿Qué debo hacer? ¿Se puede experimentar en cabeza ajena?

Podrá sorprender al lector, pero la respuesta es afirmativa y el mecanismo se llama ajedrez solitario. Este esquema de estudio no es nuevo y, de hecho, es común en las revistas especializadas. Curiosamente no parece haberse comprendido el gran valor didáctico que puede ofrecer al estudiante dicho esquema. La idea consiste, primero, en seleccionar una buena colección de partidas. Una vez hecho esto, el método consiste en que el estudiante se imagine jugando hombro con hombro con el maestro que ganó la partida, e intente entonces acertar a las jugadas que en dicho encuentro se produjeron. Si en algún momento no se predice la jugada correcta, se hace la que hizo el maestro así como la respuesta del adversario y de nuevo estamos en el camino de buscar la siguiente jugada que hizo el ganador de la partida.

El libro de Horowitz, del año 1962 y reimpreso en los años setenta del siglo pasado es un buen ejemplo de este tipo de ejercicios. Horowitz plantea unas 62 partidas y el método que usa es excelente: por un lado, pone un formato en donde el ajedrecista puede simplemente seguir la partida, cubriendo con una hoja la misma y descubriendo jugada a jugada. Ahí mismo se dan lo puntos por cada jugada acertada correctamente y en paréntesis pone notas que después de la partida pueden verse, para así observar los comentarios (escuetos, eso sí), de cada encuentro que presenta.

Si un jugador de ajedrez quiere realizar este trabajo, se sugiere que lo haga tratando de simular las condiciones del torneo. Ponga tablero, reloj, papeleta y dése una hora, hora y media para toda la partida. El “rival” no requiere de tiempo, pues cada vez que usted hace una jugada, observa si fue la que hizo el maestro en la partida. Si es así, se suman los puntos; en caso contrario se califica con cero, se quita la jugada que uno pensaba era la correcta y se hace la que hizo el maestro en la partida. Se realiza la jugada del rival y de nuevo, a pensar en el siguiente movimiento.

Horowitz califica el desempeño del jugador siempre con la misma escala. Todas las partidas (la suma de todos los movimientos correctos debe dar 100 puntos) tiene el mismo total de puntos por lo que define una escala: 75-100: excelente; 55-74: superior; 40-54: bueno y 25-39: aceptable. Las partidas son antiguas en el sentido que podemos ver a Reti, Tartakower, Capablanca, etcétera, pero eso tampoco es mala idea, considerando que hay que conocer a los clásicos antes de empezar a analizar a los mejores jugadores actuales. Es imposible entender a Kaspárov si no se puede comprender cómo jugaba Steinitz o jugadores de inicios del siglo veinte.

Hay otros autores de libros de ajedrez solitario que usan otro esquema. Comienza la partida y después de que el lector debe acertar a la siguiente jugada que hizo el maestro en el encuentro, pone largas explicaciones de lo que está pasando. No me parece la mejor idea, pues le da tips y ayuda al estudiante, cosa que no tiene cuando está jugando. Por ello pienso que este antiguo libro de Horowitz usa el mejor esquema posible. Quizás podría abundar en más detalles, en los comentarios finales, pero bueno, para ser un libro de bolsillo quizás cumple con su cometido.

Es un libro que tiene muchos años y en Internet hallé una copia del mismo. A quien le interese, puede descargarla de este enlace (*).

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(*) Cabe decir que el libro digitalizado está en formato DejaVu, el cual requiere de un lector (como el que usamos para leer archivos PDF: Adobe Reader, por ejemplo). Este lector de archivos con formato DejaVu puede bajarse de este enlace.

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